Para relajarse en situaciones sociales, la práctica continua es fundamental, es decir, debes seguir exponiéndote regularmente a situaciones sociales, incluso después de haber superado tus miedos iniciales. También es útil incorporar técnicas de relajación, como la respiración profunda y la meditación, que pueden ayudarte a manejar la ansiedad de manera efectiva. El autocuidado es esencial, mantener hábitos saludables, como una dieta equilibrada, ejercicio regular y suficiente descanso, contribuye significativamente a tu bienestar general. El desarrollo de estrategias de afrontamiento, aprender y practicar técnicas de relajación y manejo del estrés, es clave para avanzar gradualmente hacia las situaciones más difíciles. La implementación gradual, empezar con las situaciones menos temidas y avanzar gradualmente hacia las más difíciles, utilizando las estrategias de afrontamiento aprendidas, también es fundamental. El apoyo social juega un papel fundamental, busca el respaldo de amigos, familiares o grupos de apoyo que comprendan tus desafíos y te brinden aliento constante.