Para poder evitar estos síntomas y ayudar a calmar la mente, podemos introducir en nuestra rutina ejercicios de respiración y relajación.
No tenemos que esperar a sufrir estos síntomas para practicar ejercicios.
Lo ideal es introducir estos ejercicios como parte de nuestras rutinas .
Hay expertos que recomiendan hacerlos por las mañanas, ya que puedes estar más libre de las preocupaciones que se van generando a lo largo del día, sin embargo, realizarlos antes de dormir también pueden ayudar a mejorar la conciliación y la calidad del sueño.
El objetivo de este ejercicio es conseguir una respiración más profunda, para intentar llevar el aire a la parte inferior de los pulmones, para que el diafragma se contraiga, presione el abdomen y éste se eleve.
Si lo que buscamos en una actividad algo más compleja que estas dos técnicas, el yoga, la meditación, los estiramientos o el pilates pueden ser la fórmula perfecta para combinar ambos conceptos: deporte y bienestar.
Nos mejorará el humor y nos permitirá, por un rato, estar concentrados solo en nuestro bienestar y en disfrutar ese momento personal que nos estamos dedicando.
Si queremos practicar yoga podemos encontrar con bastante facilidad vídeos y clasess online.