Las relaciones de pareja pasan por diversas etapas y, aunque el amor puede ser la base de muchas, la monotonía puede erosionar la conexión entre los amantes. La monotonía en una relación de pareja se caracteriza por la falta de novedad, espontaneidad y emoción. Las razones por las que se llega a la monotonía en una relación amorosa pueden ser variadas y a menudo interconectadas. Pueden venir ligadas a las obligaciones laborales, las responsabilidades familiares y las tareas domésticas, haciendo que las parejas entren en una rutina predecible. La falta de comunicación, la ausencia de conversaciones significativas puede llevar a una desconexión emocional. Esta desconexión puede ser provocada también por la pérdida de interés, resultando que las actividades que antes disfrutaban juntos ya no resultan atractivas. Con el tiempo, las prioridades individuales pueden cambiar, dejando menos tiempo y energía para la relación. Y esto conlleva que algunas parejas dejen de esforzarse para sorprender y agradar al otro, dando lugar a una distancia emocional.