El amor de pareja tiene que pasar por muchas vivencias, lo cual dará a notar si las expectativas que se tienen eran realidad o no.
Al momento de interactuar en la vida real, las relaciones no siempre son como las películas, digo “no siempre”, porque también he podido conocer historias hermosas de amor que parecen ser sacadas de una.
Idealizar a otro que viene con su propio paquete de creencias, proceso trabajados o no trabajados, emociones, etc., puede ser un tema complicado.
En las relaciones no existían dificultades, conversaciones incómodas, infidelidades, violencia entre otros puntos, inclusive las novelas también influían alimentando un poco más estas creencias.
Elegir a la pareja desde una necesidad imperiosa de tenerla, puede surgir de la dificultad de estar con uno mismo en soledad, problemas de autoestima, miedo al rechazo u otros procesos que son importantes revisar.
Elegir desde el deseo nos da la posibilidad de mirar al otro de una forma más abierta, real, teniendo mayor claridad sobre quien es tu pareja, desde lo que deseamos tener en una relación y el disfrute de la propia soledad, es un punto de partida para una buena elección.
Teniendo mayor claridad sobre quien es tu pareja, desde lo que deseamos tener en una relación y el disfrute de la propia soledad, es un punto de partida para una buena elección.