Fomenta la escucha activa. La comunicación directa y transparente es esencial. Todas las personas merecen ser escuchadas y respetadas. Estar abiertos a recibir feedback es la base fundamental de una cultura de confianza. Cumple tus promesas, parece algo lógico, pero muchas personas no siempre son honestas con sus promesas. La honestidad genera confianza y contribuye a una cultura de comunicación abierta y transparente. Valora el trabajo y el esfuerzo, el salario no es el único reconocimiento que merece un empleado. Para que tus trabajadores se sientan valorados, apuesta por mensajes de reconocimiento. Reconoce tus errores, todo el mundo puede cometer errores, admitirlos, aceptarlos y tomar medidas para corregirlos demuestra integridad, y la integridad se traduce en confianza. Empodera con autonomía, un líder que está observando o cuestionando cada movimiento no genera confianza. Sé flexible y confía para que puedan confiar en ti. Una supervisión basada en la autonomía te ayudará a crear equipos más productivos. Ofrece formación constante para generar confianza en los equipos, si tus empleados están en constante formación, se sentirán mucho más seguros al momento de realizar su trabajo, traduciéndose en confianza laboral. Cuida con la comunicación no verbal, usa conjuntamente un lenguaje corporal positivo y habilidades como la empatía, la tolerancia y la resolución de problemas para crear un ambiente agradable para los equipos de trabajo. Cuanto más cómodas se sienten las personas, más probable es que confíen en ti. Desarrolla la inteligencia emocional y aprende de tu entorno, otra herramienta a la hora de lograr la confianza laboral es identificar las emociones y saber cómo dominarlas. Comparte tu conocimiento y experiencia abiertamente, compartir información con tu equipo es una forma de desarrollar confianza en el trabajo.