La gente te critica constantemente porque se sienten amenazados por alguna de tus cualidades y utilizan la crítica como un arma para intentar “nivelar” el campo de juego. En práctica, estas personas se sienten inferiores, por lo que te atacan por tus debilidades, para ponerte a su altura. Se sienten con derecho a un trato o condición especial y creen que no lo están recibiendo. En estos casos, la persona puede creer que le debes algo o simplemente es demasiado egocéntrica y piensa que debes ponerte a su servicio y, si no lo haces, utiliza la crítica para hacerte sentir mal. Les gusta estar a cargo de la situación en todo momento y se asustan cuando sienten que están perdiendo el control. En estos casos, criticarte les devuelve, al menos en parte, la sensación de control porque así creen que te empequeñecen y que toman las riendas de la situación. Quieren sacar provecho, en cuyo caso lo más probable es que las críticas a tu persona se realicen ante alguien más, para parecer ellos mismos mejores y más capaces o lograr avanzar, ya sea en el trabajo o en el grupo de amigos. Piensan que te están ayudando, ya sea porque te brindan parte de su sabiduría o experiencia. Piensan que solo sus puntos de vista son válidos, por lo que te critican cuando te atreves a sugerir algo diferente, lo cual a menudo es considerado como un ataque personal ya que, en el fondo, estas personas suelen ser muy inseguras. Intentan obtener tu atención pero como carecen de habilidades sociales y/o emocionales, no saben hacerlo de una manera asertiva, por lo que terminan criticando, quejándose o lloriqueando. Buscan admiración y aprobación. De hecho, cuando las personas piensan que son expertos en alguna materia o campo, suelen criticar a los demás para demostrar lo que saben y reafirmarse en su posición, buscando admiración. Se sienten frustrados porque han intentado expresar sus necesidades u opiniones de manera más asertiva pero no les has prestado atención y, como resultado, descargan toda ese enfado en la crítica. Se sienten heridos, por tus palabras o acciones, quizá no intencionales, pero no se atreven a decirlo directamente y encubren esa insatisfacción bajo una crítica más o menos razonable. Están proyectando sobre ti sus miedos e inseguridades. De fatto, cuando las personas no aceptan algunas de sus facetas y las reconocen en los demás estas generan un gran rechazo y dan pie a la crítica. Es lo que se conoce como “yos repudiados”. Intentan vengarse de ti, por alguna situación que nunca asimilaron del todo, por lo que convierten la crítica en una herramienta de humillación y vergüenza. Necesitan sentirse poderosos, aunque eso signifique pasar por encima de ti. Para lograrlo, utilizan la crítica como si fuera un bastón para vapulearte. Han comprendido tus palabras o actitudes como una crítica, por lo que han pasado directamente al contraataque. Te envidian o admiran, pero no logran expresar esas emociones de forma adecuada, así que terminan criticando precisamente esas cualidades.