Como en todo proceso de dependencia el primer paso para el tratamiento consiste en que la persona que lo padece reconozca el problema y de esa forma busque apoyo psicológico con un terapeuta.
Generalmente, el psicólogo ayudará a ver al paciente la causa de esa dependencia emocional que puede ser de varios tipos:
Baja autoestima.
Una persona con baja autoestima necesita el reconocimiento de los demás, no sabe encajar las críticas, se siente inferior o no aprecia su físico, entre otros aspectos.
Miedo a los cambios.
La dependencia puede estar relacionada con un miedo a cambiar algún aspecto de la vida, aunque nos haga infeliz.
Es, básicamente, lo que decía el refrán: “Más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer”.
Necesidad de afecto.
Se relaciona con la baja autoestima.
Una persona que no se quiere a sí misma necesita el afecto de los demás, ya sea de su pareja, de sus amigos o de sus familiares.
El tratamiento, por lo tanto, puede suponer una serie de sesiones a lo largo de un tiempo para que el paciente aprenda a quererse a sí mismo y desarrolle herramientas para evitar la dependencia emocional como:
Aprender a enfrentarse a la falta de aquello que le produce el apego.
Ser realista y ver la situación tal cual es.
Aprender a recibir críticas y que no afecten.
Aceptar que nada dura para siempre, que los cambios existen, que son buenos y hay que afrontarlos.
Dedicar tiempo a cosas que nos gustan.
Apreciar la soledad.
Superar la dependencia emocional lleva tiempo y se trata de un aprendizaje que es esencial para crear relaciones sanas y duraderas.
La dependencia emocional en la pareja
La dependencia emocional de una pareja es bastante frecuente y se puede manifestar de muchas formas como las siguientes:
Existe una falta de equilibrio en la relación, porque una de las personas deja que la otra sea quien tome todas las decisiones.
La persona apegada tiene pánico a una ruptura y hace lo que sea para que no se produzca.
La persona dependiente siempre pone en primer lugar a su pareja, por delante de sus amigos o de su familia, lo que produce un distanciamiento con estos.
Se tiende a idealizar mucho a la pareja, se ve a una persona que no es real y que, probablemente no existe.
En las situaciones de dependencia emocional, por lo tanto, es esencial reforzar la autoestima y crear un espacio propio donde disfrutar de las cosas que nos gustan y de nosotros mismos.