Reflexiona sobre tu decisión antes de sacar a alguien de tu vida impulsivamente tras una discusión o un problema, analiza bien la situación para que sepas si lo que vas a decidir es sólo por el enojo del momento o si de verdad es momento de cortar lazos con esa persona.
Establece los que serán tus límites saludables si decides que es hora de separarte emocionalmente de esa persona, pero debes seguir en contacto con ella por la razón que sea.
Quita a esa persona del pedestal donde la tenías, el amor te hace atribuir a las personas cualidades que quizás ni siquiera poseen.
Pon tiempo y espacio de por medio, si te es posible, evita a esa persona lo más posible, si no, reduce los encuentros y las interacciones al mínimo.
Permítete sentir tus emociones, separarse de alguien es difícil, en especial cuando es alguien a quien amas o amaste y que en su momento fue importante en tu vida.
Limita la relación al motivo que mantiene el vínculo, debes interactuar con esa persona sólo para lo indispensable.
Enfócate en lo que puedes controlar, esto será diferente para cada persona en cada situación, pero se basa en la idea de que no puedes controlar lo que hacen los demás, pero sí la forma en que reaccionas ante su actuar.