Lo primero que debes hacer es identificar la causa del resentimiento, reconocer la situación que te causa dolor y rabia.
Aunque no lo creas, el resentimiento te ata a la persona que sientes que te ofendió o te causo daño,
el resentimiento es un nudo difícil de desatar, si dejas que pasen los días, y no te brindas el tiempo de darte la oportunidad de encontrar la solución que te libere,
llegará el momento en que tendrás una maraña de sentimientos confrontados que no te permitirán despejar tú horizonte.
Es innegable, que, en muchas ocasiones, se puede sentir que para ciertas personas no hay perdón,
quizá sientes que el daño provocado fue enorme y esta persona no merece tu perdón,
sin darte cuenta que el principal y único afectado eres tú.
Ten presente, que el resentimiento no viene solo, lo acompañan el dolor, el enfado y la frustración,
y estos sentimientos son el caldo de cultivo de las enfermedades, es decir, el resentimiento terminara perjudicando a tu salud.
Así se da comienzo a una enfermedad psicosomática.