Un problema es un desajuste que percibimos entre la demanda de una determinada situación y nuestros recursos para hacer frente a esta demanda.
Cuando esto ocurre se necesita una solución o, lo que es lo mismo, una respuesta de afrontamiento centrada en el problema.
La técnica de resolución de problemas tiene en cuenta 5 pasos o etapas.
El objetivo de este paso es:
Identificar y reconocer los problemas de la vida.
A veces se emplean listados de problemas o caminos de la vida para identificar el problema.
Asumir que los problemas forman parte de la vida.
Desarrollar autoeficacia percibida.
Aceptar que tenemos control personal en lo que hacemos y que todo lo que hacemos tiene determinadas consecuencias.
Inhibir hábitos de respuesta automática.
Quitar distorsiones y no responder de forma automática sin analizar la situación.
Además, es importante tener en cuenta que las metas que nos establezcamos deben ser realistas.
Los principios para generar alternativas son: Cantidad: cuantas más mejor.
Dilación o aplazamiento de juicio: no hay que juzgar aunque sean tonterías
Variedad: es importante que todas las alternativas no sean iguales
Hay que anticipar las consonancias, en otras palabras, hay que evaluar las consecuencias a corto y largo plazo para uno y los demás:
Personales: resolución del conflicto, efectos en mi bienestar emocional, esfuerzo y tiempo, efectos en mi bienestar físico, efectos económicos y crecimiento personal.
Sociales: Efecto en el bienestar de otro, efecto en los derechos ajenos, efectos en mis relaciones interpersonales.
Lo recomendable es escoger la solución que no tenga ningún aspecto negativo.
En este punto puede ser útil realizar una tabla que recoja los siguientes puntos de cada situación:
Solución
Logro de la meta
Esfuerzo personal
Coste económico
Efecto sobre otros
Total
Hay que establecer un plan de acción y llevarlo a cabo.
Además, se debe tener en cuenta que algún paso puede no llevarse a cabo tal y como se había establecido.
Se recomienda realizar una autoevaluación y registrar los criterios de valoración de la toma de decisiones.
Si la cosa va mal se puede retroceder.
Resolución rápida de conflictos
Los pasos a seguir son los siguientes:
Autoafirmaciones.
Toma un respiro y tranquilízate, no hay catástrofes inmediatas, piensa en este problema como un reto, para y piensa.
Cuestiona.
¿Cuál es el problema?
¿qué quiero lograr?
¿por qué quiero obtener esa meta?
Buscar soluciones.
Piensa en una solución y piensa en dos o tres alternativas.
Evalúalas.
Piensa 2 ó 3 criterios para evaluarlas, decide rápidamente que alternativa es la mejor y piensa como podrías mejorarla.
Realízala.
¿Estas satisfecho con el resultado?
Sino intenta hacer una segunda opción si queda tiempo.
Esto es todo sobre la técnica de resolución de problemas.
Si no puedes ponerla en práctica o necesitas orientación profesional, puedes escribirme a través de los comentarios que encontrarás más abajo o a través del formulario de contacto que encontrarás en mi ficha como profesional, estaré encantada de ayudarte.