El respeto mutuo es aquel que se basa en el sentimiento de la reciprocidad, donde se respeta al otro y se recibe de vuelta el mismo respeto. El respeto mutuo es muy importante para la convivencia con otras personas. Respetarse mutuamente significa comprender y valorar al otro. Su forma de ver y vivir la vida, su actitud ante las cosas, sus intereses, sus necesidades y sus inquietudes, y solo es posible si el otro es capaz de comprenderte y valorarte de la misma forma. En el respeto existe una máxima fundamental: para ser respetado hay que respetar. De allí nace el respeto mutuo, cuando somos respetados debemos responder con respeto. Cuando practicamos el respeto mutuo, no debemos juzgar, ofender, rechazar o despreciar a los demás por cosas como su forma de vida, sus elecciones, acciones, religión, etnia, u orientación política o sexual, especialmente si con ello no ofenden ni perjudica a nadie. Y, del mismo modo, también podemos esperar el mismo respeto a cambio. El respeto mutuo puede establecerse entre personas: en la pareja, en una relación profesional, en una relación comercial, con los amigos, con la familia, con los colegas, etc.