La evaluación psicológica es una herramienta que estudia el comportamiento de una persona mediante entrevistas, tests, registros y otras observaciones.
Para saber qué tratamiento psicológico es mejor para el paciente, el terapeuta debe analizar su comportamiento desde distintos aspectos para poder hacerle un diagnóstico.
Dichos aspectos son: Respuestas cognitivas: el psicólogo analiza cómo reacciona una persona ante ciertas situaciones.
Muchas veces, las experiencias pasadas o creencias marcan este tipo de comportamiento.
Respuestas fisiológicas: se trata de evaluar la manera que tiene el cuerpo de reaccionar ante determinadas situaciones.
Estas reacciones pueden ser sudores, temblor de manos, enrojecimiento del rostro… Son síntomas visibles de origen psicológico.
Respuestas emocionales: el terapeuta pone su atención en averiguar lo que siente una persona ante una situación.
No se trata de cómo el individuo interpreta estas emociones, sino lo que siente en su interior.
Cada terapeuta escoge los métodos que mejor se adaptan a cada caso, así como que puedan resultar más cómodos para el paciente.
Veamos pues los distintos métodos que se pueden utilizar: Entrevista de evaluación, Test psicométrico, Registros y observaciones.
Mediante una entrevista, el especialista en psicología consigue reunir información sobre distintos aspectos importantes de la vida del paciente.
De esta manera, puede entender cuál es su situación y cómo enfocar la evaluación.
El terapeuta tiene varias funciones durante la entrevista, pues no solo debe escuchar las respuestas del paciente, sino que también debe tener en cuenta sus reacciones y gestos.
De hecho, el lenguaje no verbal puede darnos más información que las respuestas verbales.
Así pues, dentro del mismo concepto de entrevista, podemos distinguir entre: Entrevista estructurada: consiste en realizar una serie de preguntas que tienen respuestas muy cerradas.
Entrevista no estructurada: consta de preguntas abiertas, de manera que la persona puede explicarse más ampliamente.
Este test sirve para conocer los rasgos de personalidad de una persona, sus aptitudes y su forma de reaccionar ante determinadas situaciones.
Suele ser muy utilizado en las entrevistas de trabajo, donde se evalúa a un empleado para un determinado puesto.
En los registros se reúnen aquellos datos que el psicólogo ha podido extraer de la entrevista para tenerlos en cuenta en la intervención terapéutica.