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¿Cuál es el mejor estilo de gestión de conflictos?

Hugo Miramontes
Hugo Miramontes
2025-08-08 05:29:28
Respuestas : 26
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El estilo colaborativo sería el contrario al evasivo, con un alto grado tanto de determinación y de cooperación, colaborar implica intentar trabajar con la otra persona para encontrar una solución plenamente satisfactoria para ambas. El objetivo es encontrar una solución adecuada y aceptable que satisfaga parcialmente a ambas partes. Otros expertos señalan que las personas reaccionan al conflicto en función de aspectos relacionales y sistémicos que conforman su comportamiento y el de los demás. La mediación ofrece buenos resultados para manejar situaciones difíciles en cualquier ámbito. Actualmente existen varios métodos de intervención implementados por profesionales especializados que facilitan espacios de comunicación donde las personas pueden gestionar sus conflictos de manera adecuada, según sus intereses y necesidades. El estilo colaborativo es aquel en el que la persona intenta satisfacer los intereses de la otra parte y encontrar una solución que satisfaga a ambas. La mediación (familiar, comunitaria o educativa, por ejemplo) ofrece buenos resultados para manejar situaciones difíciles en cualquier ámbito.
Ian Urrutia
Ian Urrutia
2025-08-08 03:48:18
Respuestas : 26
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Para Thomas y Kilmann es: “Resolver los problemas que detonaron la disputa y encontrar una solución para resolverlos, reducir los elementos negativos dentro de los equipos de trabajo, y facilitar que las personas involucradas lleguen a un acuerdo”. Este modo implica un ganar-ganar y está basado en la confianza que existe entre las personas. Por supuesto, para que sea viable, debe haber un espacio para escuchar las ideas y posiciones de cada una de las partes involucradas. El resultado consiste en un trabajo colaborativo con el fin de alcanzar los objetivos de todos los miembros del equipo. ¿En qué casos debemos usarlo? Cuando la relación entre las personas vale más que ganar un argumento, y por lo tanto, no siempre es fácil implementar este estilo. Ahora que conoces el modelo Thomas-Kilmann, reflexiona cuál es el que más utilizas y si crees necesario empezar a explorar otros estilos.

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Alberto Luque
Alberto Luque
2025-08-08 03:28:52
Respuestas : 18
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No hay un solo estilo adecuado o correcto. Todos y cada uno de ellos pueden ser útiles en función de la situación, el contexto y el interlocutor que tengamos delante. Los cinco estilos son: Competitivo, Conciliador, Evitador, Negociador y Colaborador. Un conflicto, a diferencia de un problema, tiene un componente subjetivo y una emocionalidad que le confiere una gran complejidad. Éste es un aspecto clave a tener en cuenta cuando nos enfrentamos a cualquier diferencia o desacuerdo ya sea en el trabajo como en nuestra vida personal. Las emociones son uno de los elementos más desestabilizantes y generadores de conflictos que existen. Si no existieran éstas, los conflictos serían simplemente diferencias bien entendidas y fácilmente solventables. Si nos dejamos llevar por las emociones que nos surgen ante determinadas circunstancias, dejamos de escuchar a los demás, tratamos de hacer valer más nuestras razones, se nos cierran las opciones de entender al otro y no desarrollaremos la suficiente empatía que nos permitiría tener una buena gestión de conflictos.
Yago Casares
Yago Casares
2025-08-08 01:51:23
Respuestas : 21
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La colaboración es la piedra angular para resolver conflictos sin caer en lo personal. Implica trabajar con la otra parte para encontrar una solución que satisfaga a todos. Este enfoque promueve el entendimiento mutuo y refuerza la idea de que el conflicto no es un problema personal, sino un desafío compartido que se puede superar con esfuerzos conjuntos. Incorporar y saber emplear estos estilos en nuestra gestión de conflictos es dotarnos de herramientas para abordar los desafíos de manera más estratégica y menos personal, lo que promueve un entorno de trabajo más colaborativo y productivo. Sin olvidar, que para el éxito de esta mision, hay un ingrediente esencial, la empatía. Un enfoque útil en situaciones donde las decisiones deben tomarse rápidamente y la autoridad está clara. Para evitar personalizar el conflicto, es importante comunicar nuestras acciones y decisiones de manera que se entienda que están basadas en el bienestar del proyecto o la empresa y no en preferencias personales. Este estilo demuestra flexibilidad y voluntad de adaptarse, lo que puede ayudar a tomar los conflictos de manera personal. La clave está en asegurarse de que la evitación no se convierta en una forma de negación, sino que se utilice de manera consciente como una táctica temporal. Para que la acomodación no se perciba como una pérdida personal, es vital que se haga desde un lugar de entendimiento y no de resignación, reconociendo que a veces el bien común requiere compromisos individuales.