Los servicios de rehabilitación están destinados a personas que han perdido la capacidad normal de hablar, a menudo como consecuencia de una lesión, un accidente cerebrovascular, una infección, un tumor, una intervención quirúrgica o una enfermedad progresiva.
El objetivo de la rehabilitación es establecer el sistema más eficaz de comunicación.
Para una comunicación básica suele bastar con señalar un objeto, gesticular, cabecear y apoyarse en las expresiones faciales.
En el caso de personas con un deterioro más grave existen otros métodos que les ayudan a adquirir de nuevo alguna capacidad de uso del lenguaje, como la estimulación y la estimulación programada.
Las personas afásicas pueden utilizar un tablero de letras o dibujos para comunicarse con la gente de su entorno.
Si la disartria es leve, la repetición de palabras o frases permitirá que la persona vuelva a aprender a usar los músculos faciales y la lengua para pronunciar correctamente.
Si la disartria es grave, la persona afectada podrá valerse de un tablero de letras o pictogramas o de algún dispositivo de comunicación electrónico que incluya un teclado y un dispositivo visualizador de mensajes.
Un terapeuta hará que la persona afectada repita una y otra vez los patrones de sonido o le enseñará a usar la melodía natural y el ritmo de las frases de uso más frecuente.
Si la apraxia es grave, a la persona afectada puede enseñársele a utilizar un tablero de letras o pictogramas, o algún dispositivo de comunicación electrónico que incluya un teclado y un dispositivo visualizador de mensajes.
El control insuficiente de los músculos puede obligar al afectado a tomar aire en medio de una frase.
Es un recurso útil adecuar el ritmo de la frase y aprovechar las pausas para respirar.
También es útil realizar ejercicios de respiración, si es necesario tomando aire a través de algún dispositivo de asistencia manual que permita eliminar la mucosidad de las vías respiratorias.