Una persona sin empatía puede ser descrita como alguien que carece de la capacidad de identificarse con los demás y compartir sus sentimientos. Existen varias causas que pueden explicar esta falta de empatía, como una historia personal marcada por la falta de afecto o traumas en la infancia, que pueden afectar el desarrollo de una sana inteligencia emocional. Algunos trastornos psicológicos, como el trastorno narcisista de la personalidad, la psicopatía, el trastorno límite de la personalidad y el trastorno antisocial de la personalidad, también pueden estar relacionados con conductas poco empáticas. Las personas insensibles suelen tener un comportamiento caracterizado por la falta de humildad, prejuicios, falta de remordimientos, desconfianza, egocentrismo y dificultad para resolver conflictos. Se les puede describir como personas egoístas que centran su vida en su propio beneficio, con problemas para adaptarse a las normas sociales y para comprender las emociones ajenas.