A través del juego, se crean momentos de diversión y aprendizaje, en los que los pequeños y pequeñas pueden expresar sus emociones, compartir experiencias y desarrollar habilidades sociales clave. La importancia de socializar en edades tempranas les permite desarrollar habilidades como la comunicación, la empatía y la resolución de conflictos. Cuando los más pequeños participan en juegos grupales, comienzan a entender la importancia de compartir, respetar turnos y cooperar con los demás. Todo esto les ayuda a establecer relaciones sanas y significativas que influirán en su bienestar emocional a lo largo de su vida. Tener amigos no solo hace que la infancia sea más divertida, sino que también moldea la personalidad de los niños y niñas. La amistad les proporciona un sentido de pertenencia y seguridad, lo que fortalece su autoestima y confianza en sí mismos. Además, al relacionarse con distintos compañeros y compañeras, los niños aprenden a manejar diferencias, a negociar y a comprender distintos puntos de vista, habilidades que serán esenciales en su vida adulta. Estas experiencias les enseñan que el respeto y la colaboración son fundamentales para mantener relaciones saludables con sus amigos. Asimismo, aprenden a resolver conflictos de manera pacífica, fortaleciendo su inteligencia emocional.
Juegos de Presentación ayudan a romper el hielo. Un ejemplo es el juego de la pelota preguntona, cada participante lanza una pelota a otro y debe decir su nombre y algo divertido sobre sí mismo antes de pasársela a otra persona. Este tipo de dinámicas facilitan la comunicación y generan un ambiente relajado para conocer a los demás.
Construcción en Equipo, como construir una torre con bloques, fomentan la colaboración y la comunicación entre los niños y niñas. Este tipo de actividades les enseñan que la cooperación es clave para alcanzar metas compartidas.
Juegos de Roles, como organizar la tienda, el hospital o la escuela, permite a los niños y niñas asumir roles diferentes y practicar la empatía, además de fomentar el trabajo en equipo. Este tipo de actividades también ayudan a que comprendan el mundo que les rodea de una manera lúdica y significativa.