La frustración es el sentimiento que se produce cuando una persona no logra alcanzar el deseo planeado para satisfacer una necesidad.
En este escenario, el individuo reacciona emocionalmente manifestando rabia, ira, malestar, ansiedad y desesperación.
Las personas con baja tolerancia a la frustración, presentan las siguientes características:
Son más intranquilos, impulsivos y estrictos.
No pueden controlar sus emociones.
Son radicales en su forma de pensar, no existen para ellos puntos medios.
Tienen poca capacidad de negociación, adaptación y flexibilidad.
Tienden a desarrollar fácilmente depresión o ansiedad.
No tienen capacidad de espera ya que necesitan satisfacer sus necesidades de forma inmediata, de no suceder, reaccionan explosivamente con cambios peligrosos en su estado emocional (tristeza, ira, desesperación).
Ante cualquier adversidad u obstáculo se desmotivan rápida y fácilmente.
Asumen que son el centro de atención y creen que deben recibir todo lo que necesitan.
Son chantajistas emocionales si no se hace lo que desean.