Puede que estés de acuerdo en que es importante el respeto en la relación de pareja, pero luego, cuando entras en profundidad, resulta interesante ver en qué ha consistido exactamente la falta de respeto y qué hay detrás de una actuación que se considere como falta de respeto por parte del otro. El respeto es tener presentes los límites, los propios y los del otro, y es como la frontera que delimita nuestra intimidad, nuestro sentir, nuestra sensación de seguridad y libertad. Hay faltas de respeto que son claras, como un reproche, un desprecio, un insulto y cualquier tipo de violencia verbal o física, que traspasan esos límites obvios en cualquier relación humana. Sin embargo, esos límites pueden ser subjetivos y variables, y cuando alguien los cruza, podría hacernos sentirlo como una falta de respeto sin que el otro se diera cuenta, aunque a nosotros nos parezca obvio. Para guardar el respeto es fundamental fomentar la buena comunicación: conocer y transmitir los límites propios, conocer y no rebasar los límites del otro, y cuando se rebasen, saber decirlo con calma y buenas palabras, pedir perdón y perdonar, y aprender para que no vuelva a ocurrir. El perdón siempre tiene cabida, incluso para las faltas de respeto, y es importante sacar aprendizaje para que el otro conozca los límites y aprender para no volver a rebasarlos.