Puedes dedicar una tarde a crear sus propias aventuras en casa.
Las pijamadas son diversión asegurada, sobre todo porque se pueden hacer en casa, invitando a los mejores amigos.
Poner una carpa en la sala de la casa o improvisar una con un par de sábanas y luces navideñas no supone un reto muy grande y será una actividad llena de alegría y expectativa.
Puedes simular que están en un bosque con sonidos selváticos y empacar un lunch como si fueran de excursión.
Hornear galletas es divertido, compra moldes de animales y mucho frosting para decorar, invita a sus amigos y haz un concurso de decoración de galletas.
La búsqueda del tesoro es otra actividad que puede ser individual o en equipo, arma dos grupos y crea una ruta para encontrar el tesoro con acertijos que los reten a potenciar su imaginación.
Visitar un parque temático es otra opción, hay muchas y variadas opciones de parques temáticos como zoológicos, acuarios, museos y parques de atracciones mecánicas que puedes visitar con tus hijos y pasar una tarde de aventura y diversión.
También puedes incentivar la empatía y dedicar una parte del tiempo a compartir un poco de ese amor y esa creatividad con los niños en situación de pobreza.