Podríamos definir la autoexpresión como el conjunto de características propias y genuinas del individuo que lo hacen original y único a la hora de expresarse, ya sea física como psicológicamente dentro de un marco determinado de expresión. Es decir, y cogiendo como ejemplo la escritura (caligrafía), cada uno tiene un tipo propio de letra, algo innato, pues aunque aprendemos el significado de ellas y su forma, a la hora de escribir, cada cual utiliza un trazo diferente, hace suyo el conocimiento y lo expresa de una forma genuina. De igual forma todos conocemos que puede simbolizar una sonrisa, aunque no haya dos sonrisas iguales. Hay ciertas conductas aprendidas que de forma natural las hacemos nuestras; el caminar, el hablar, el reír, todo aquello que en cierta forma sea una forma de comunicación, incluida nuestra capacidad de expresión artística. La autoexpresión, tal como la entendemos dentro de nuestro programa no es más que el desarrollo psicomotriz genuino del alumno dentro de un marco de expresión concreto. Las conductas instintivas, el primer reflejo, la primera acción es aquello que somos, podemos potenciarlo y crecer siendo nosotros mismos.