La ansiedad y depresión la han hecho toda la vida tener una mentalidad catastrófica imaginando siempre los peores escenarios para todo.
Se jubiló hace unos años y ahora la pandemia, le hizo desarrollar una fobia enorme por salir de casa así que lleva alrededor de dos años sin salir de casa absolutamente para nada.
Cada vez que salimos de casa ella llora y súplica que no salgamos, quiere que nos quedemos encerrados como ella.
Es una pelea de todos los días porque a pesar de que nosotros mismos reducimos las salidas recreativas por precaución, si salimos a trabajar, a comprar cosas, al super, al gimnasio, a visitar a mi novia por ejemplo.
Mi mamá incluso nos exige que renunciemos a nuestros trabajos para no tener que salir pidiéndonos que vivamos de sus ahorros.
Llama a mi novia a diario para convencerla de no salir conmigo y pedirle que también ella me diga de renunciar, casi a diario.
Aparte, cada vez que salgo que llama cada 15 minutos preguntándome si ya voy a regresar, siempre llorando.
Las relaciones afecto dependientes pueden deteriorar mucho el bienestar de los implicados.
Vas a tener que aprender a enfrentarte a decisiones importantes con tu mamá que te permitan tener una vida dentro de unos cánones normales a tu futura unión con tu pareja.
Poner límites a las personas queridas no es un papel agradable, pero la situación que hoy vives tampoco lo es.
Buscar acuerdos con tu madre sería el primer paso que puedes probar para que acceda a visitar otro profesional como segunda opinión y que pueda contenerla de manera eficaz.