De acuerdo a una investigación publicada por la Asociación Americana de Psicología, es fundamental realizar actividades que fomenten la convivencia familiar para lograr un sano desarrollo emocional de todos sus miembros. Llevar una buena relación con todos nuestros familiares, fortalece los vínculos afectivos y mejora la autoestima de cada uno de los miembros de la familia, señalan las investigadoras del ministerio de educación chileno, Claudia Romagnoli y Francisca Morales. Quienes subrayan que esto, además repercute en el desarrollo y aprendizaje durante la infancia. Como lo explica la Academia Americana de Pediatría, una comunicación saludable entre cada uno de los familiares es una de las habilidades más importantes y gratificantes que puede desarrollar una persona. Para conseguirlo, acciones como siempre estar disponible, saber escuchar, demostrar empatía y ser un ejemplo a seguir, son fundamentales para fortalecer este vínculo. Sé proactivo y relaciónate más con tu familia. Dediquen un día a la semana a pasear juntos. Realicen las actividades del hogar juntos. Cuando una familia trabaja en equipo, se forma un hogar más organizado y productivo. Celebren en familia los logros individuales. Una familia sana considera el impacto de las decisiones importantes de cada uno de sus miembros y, por lo tanto, de sus metas alcanzadas. Busquen la unión en momentos importantes. Reunirse en días festivos y celebraciones de la misma familia genera tradiciones de convivencia saludables, además de ayudar a que todos se sientan amados. Hagan de cada comida un momento de reunión familiar. Practiquen algún deporte en familia. Gocen los juegos de mesa. Cocinen juntos. Disfrutar de preparar los alimentos entre todos resulta perfecto para convivir entre padres e hijos. Simplemente platiquen. Platicar sólo por el gusto de hacerlo es la manera más fácil de permitir que todos los miembros de la familia externen abiertamente sus sentimientos.