Si sufres miedo o fobia, condicionas tus viajes con tal de evitar coger un avión y serías capaz de cruzar el Océano Atlántico en barco solo por no coger un vuelo, llegando a sentir verdadero pánico por cuestiones como un fallo en el motor, de navegación, la preparación de los pilotos, la climatología. Si tienes aprensión, temor o incomodidad pero eres capaz de afrontar la situación hablamos de miedo.
No estás solo, compártelo, una de cada seis personas, según AENA, tiene miedo o fobia a volar. Saber que otras personas sufren las mismas sensaciones que tú, te ayudará a expresarte y hacerte entender, y te sentirás mucho más aliviado y respaldado.
El avión es el medio de transporte más seguro, según un artículo del periódico La Información: 'La aviación registra un accidente grave por cada 2'4 millones de vuelos. En España, la posibilidad de sufrir un accidente mortal de coche es de una por 356.357 desplazamientos'. Además, aún en el caso de sufrir un accidente, según una investigación realizada por la BBC, en el 90% de los casos hay supervivientes.
Cada día cuenta, si sabes que sufres miedo o fobia a volar, puedes comenzar a combatirlo desde ya, sin necesidad de esperar a enfrentarte a ello de inmediato. Imagínate subiendo al avión o sentado durante un vuelo y trata de relajarte, aprenderás a controlar la ansiedad y te habituarás a la situación.
Controla tus pensamientos, trata de no recrearte en los pensamientos negativos cuando vayas a volar. No debemos pensar en el mismo tema cada vez que nos viene la idea a la cabeza. Distráete con otros estímulos; por ejemplo, motívate pensando las cosas buenas que te esperan al llegar.
Descansa, para afrontar un inminente viaje en avión, es fundamental que la noche anterior descanses bien. Para ello, prepara tu maleta con tiempo y bien, te ayudará muchísimo ya que tendrás una preocupación menos y será como superar un paso más en la fase de vuelo. Y duerme al menos 8 horas. Si por los nervios tienes dificultades para conciliar el sueño, esa tarde trata de 'cansarte' haciendo deporte o cualquier otra cosa que te ayude a liberar adrenalina, y antes de irte a la cama, toma una infusión relajante.
Lleva ropa cómoda y tus mejores distracciones, opta por la ropa que te haga sentir cómodo/a y casi tan bien como en casa. Abastécete de entretenimientos que te hagan sentir mejor y capten tu atención, y trata de focalizarte en ello: películas, revistas, libros, música, comida... Y si viajas acompañado/a, una buena conversación puede ser también una gran distracción y ayuda.
Avisa al personal de cabina, una vez estés en el avión es conveniente avisar al personal, ya que podrán estar mucho más atentos a ti y prestarte toda la ayuda que necesites.
Respira hondo, durante el vuelo, si sientes taquicardia, palpitaciones, sudoración etc., aplica técnicas básicas de relajación como la respiración diafragmática, conseguirás una relajación muscular progresiva y una reducción de la ansiedad. Y si ves que tu cuerpo no lograr relajarse, no te preocupes, avisa al persona de cabina, ellos sabrán cómo ayudarte.
Fuera pensamiento negativos, por último, es muy importante no estar pendientes de los ruidos, las caras de la gente, las molestias, la climatología, la hora... Es mejor tratar de relajarse y centrar la atención en entretenidas distracciones como las que hemos comentado en el punto 7.