La importancia de entender que la confianza se gana.
Las relaciones sociales son importantes para gozar de una vida plena y saludable.
No estamos hechos para vivir en soledad, por eso desde pequeños necesitamos el apoyo de nuestra familia.
Más adelante, llegan otras personas como los amigos o la pareja y formamos vínculos con ellos por diferentes razones.
Además, según un estudio mantener amistades y ser compasivos con los demás se relaciona con la felicidad.
Los resultados demostraron que, sin importar cómo se midiera la felicidad, la amistad y la compasión influían de forma positiva.
No obstante, las relaciones también pueden ser problemáticas y provocarnos infelicidad, sobre todo cuando no entendemos el verdadero valor de la confianza; cuando ignoramos que se trata de un componente que se gana poco a poco desde la humildad y la honestidad con los demás.
Pues confiar es abrirnos al otro, mostrándonos tal y como somos, desde nuestras fortalezas hasta nuestras debilidades y preocupaciones.
Lo que ocurre es que al confiar se establece un pacto implícito, ese en el que se espera reciprocidad por parte de la otra persona, ya sea apoyo, escucha o incluso complicidad y silencio con algunos temas.
Y cuando esto no sucede, la frustración, la impotencia y la decepción aparecen en escena, rompiendo así el vínculo de confianza.