La empatía es la capacidad que tienen las personas de comprender y respetar los sentimientos y las emociones de otro individuo y sentirlas como propias. La empatía suele comenzar a manifestarse en la primera infancia y está relacionada con la influencia de los entornos sociales del niño. La empatía es una cualidad que está relacionada con la inteligencia emocional, es decir, el sistema que reúne las habilidades relacionadas con la comunicación entre el individuo y sus sentimientos. Dentro de la inteligencia emocional se incluye tanto a la empatía como a la motivación, el control de las emociones y el manejo de las relaciones. La capacidad de identificarse con el prójimo permite generar relaciones interpersonales más profundas, sanas y armoniosas. La empatía tiene su base en virtudes como la tolerancia, el respeto, el cariño y la escucha y puede apreciarse en ámbitos como la familia, el trabajo, la escuela y cualquier entorno social. La empatía es una de las capacidades más sobresalientes del ser humano, por lo que es considerada una cualidad, don o virtud. Esta cualidad es la que permite que una persona pueda ponerse en el lugar de otra y empatizar con sus sentimientos, emociones o la situación determinada que esté atravesando. Algunas formas de desarrollar la empatía son adquirir una actitud de escucha atenta, ser tolerante y comprensivo frente a las diferencias y respetar las opiniones o creencias ajenas.