La construcción de confianza es importante en los procesos de acompañamiento con consultores externos porque permite que los procesos lleguen a buen puerto.
Destinar tiempo y pensamiento a la construcción de confianza genera un ambiente en el cual las personas de nuestra organización se sienten cómodas para involucrarse en el proceso y compartir sus opiniones de manera asertiva y franca.
La construcción de confianza no sucede de forma automática, es el resultado de una comunicación abierta.
Siempre es necesario tomarse el tiempo de generar ese vínculo para llegar a los objetivos planteados con éxito.
En este sentido, podemos considerar dos momentos relevantes: antes de iniciar el proceso y durante el proceso.
Antes de iniciar el proceso, debemos hacer evidente que queremos mantener una comunicación asertiva, abierta y respetuosa con todas las personas de la organización.
Es el momento en el que tenemos conversaciones para corroborar que entendemos la metodología que la consultoría nos propone para acompañar nuestro proceso.
La consultoría debe estar abierta a sugerencias que hagamos a la metodología, a incorporar nuestras observaciones y a construir acuerdos cuando consideren que modificar la propuesta metodológica podría afectar el proceso.
Durante el proceso, es muy valioso hacer un diagnóstico inicial y que la consultoría entreviste al mayor número de personas en esta etapa.
Esto permite conocer a todas las personas que estarán participando en el proceso, tanto de la organización como de la consultoría, y construir confianza al abrir un espacio para hacer preguntas y resolver dudas antes de comenzar el proceso.
La consultoría debe estar dispuesta a resolver dudas y lograr acuerdos de convivencia para nuestros procesos.
Es importante que en estas reglas quede establecido que el proceso dará espacio a todas las voces del equipo, se escuchará a todas las personas que quieran participar y todos los comentarios se incorporarán como parte de la reflexión.
Si no se logra la construcción de confianza, es posible que la forma de trabajo o las expectativas no coincidan, y si esto sucede, podemos tratar de platicar sobre los desacuerdos y procurar obtener acuerdos.
Si definitivamente no logramos llegar a un punto en común, es buena idea buscar otras opciones.
La confianza entre la organización y el equipo consultor es la clave para tener un proceso de reflexión productivo que se traduzca en estrategias mejores para hacer nuestro trabajo y alcanzar nuestros objetivos institucionales.
Imaginar y definir el impacto que se quiere hacer en la sociedad depende, en gran medida, de la confianza y la comunicación entre los consultores externos y la organización, pues estos aspectos son claves para el éxito de los procesos de trabajo.
Antes de iniciar y a lo largo de todo el camino es esencial detenerse un momento a pensar y repensar las expectativas, conflictos y formas de trabajar para asegurar que todas las personas involucradas se sientan cómodas y exista un ambiente de colaboración para dejar la huella colectiva que se busca.
La confianza entre nuestra organización y los expertos externos es clave para tener un proceso de reflexión productivo que se traduzca en estrategias mejores para hacer nuestro trabajo y alcanzar nuestros objetivos institucionales.
Imaginar y definir el impacto que se quiere hacer en la sociedad depende, en gran medida, de la confianza y la comunicación entre los consultores externos y la organización.
Antes de iniciar y a lo largo de todo el camino es esencial detenerse un momento a pensar y repensar las expectativas, conflictos y formas de trabajar para asegurar que todas las personas involucradas se sientan cómodas y exista un ambiente de colaboración para dejar la huella colectiva que se busca.