Las personas con inestabilidad emocional sienten este tipo de sensaciones en su día a día y esta constante variación en el estado de ánimo puede suponer un riesgo para su salud y bienestar mental.
La inestabilidad emocional es una alteración mental que se caracteriza por la notable variación en los estados emocionales de la persona.
Las personas inestables emocionalmente viven en una montaña rusa de sensaciones y pueden pasar de cero a cien (y viceversa) en un instante sin un motivo de peso, o sin que este se corresponda con la intensidad de sus sentimientos.
Las emociones no son equivalentes a los estados de ánimo, ya que son reacciones más intensas, variables y momentáneas ante determinadas situaciones.
Mientras que, el hecho de sentirnos bien o mal de ánimo, es un estado que puede prolongarse durante semanas y que viene determinado por la función del sistema nervioso, las propias experiencias, el estilo de vida, entre otros factores.
Lo que ocurre con las personas inestables es que su estado de ánimo también varía frecuentemente como lo hacen sus emociones.
El tratamiento para paliar esta inestabilidad suele basarse en la terapia para lograr un mayor equilibrio emocional en el paciente.
El objetivo es que este pueda gestionar mejor su frustración y ser más asertivo.
Para lograrlo, se suele apostar por la psicoterapia y métodos como la hipnosis, la terapia cognitiva o por técnicas de relajación como el Mindfulness.
No obstante, si crees que puedes sufrir este problema lo más adecuado es que acudas a un especialista para que valore tu caso y estime el tratamiento psicológico más oportuno.