Poder estar en presencia de estas emociones displacenteras, nos facilita integrar la brújula que le brinda coordenadas a nuestro cuerpo, es decir, las emociones, mismas que nos indican por dónde es y no es el camino a seguir. Las emociones y pensamiento se generan por todo tipo de cosas, nuestro cuerpo es como una gran antena que siempre está emitiendo y recibiendo información, por lo que incluso esos estados emocionales a veces puede que no pertenezcan a ti, y estén relacionados con situaciones que están afectando a las personas que se encuentran alrededor de ti. Según la teoría de los campo morfogenéticos cuando un bebé se está formando en el vientre está resonando no solo con información de su madre, también de los ancestros de sus padres biológicos y es así como puede heredar patrones de pensamiento, conductas, hábitos, etc de ambos árboles genealógicos. Entonces, mi recomendación para comenzar a salir de un bajón emocional es habitar de forma diaria el espacio de la pregunta, identificando si lo que sientes es realmente tuyo, analizando qué espacios de tu vida están haciéndote sentir expandido o pequeño. Estar en sintonía con la pregunta una y otra vez, es romper con la identificación absoluta que hemos creados con nuestras emociones y pensamientos, transformar esos estados, es convertirte en un mago que juega con los elementos que tiene a la mano. Nuestra mente necesita estar rejuveneciendo y la contracción es un pedido para abrir espacio a lo nuevo, para ello, debes dejar entrar un poco de caos que sacuda tu mundo, que mueva esas bases que ya dejaron de funcionar y esas carpetas de información que no te pertenecen y un día adoptaste como tuyas. Los bajones, son la oportunidad para verte, pero también para darte cuenta de lo mucho que hay a tu alrededor para ayudarte a salir de ahí, reconocer tus avances, lograr desarrollar esa capacidad de asombro por lo que hay de bello en tu vida, reconocer que solo por hoy decidiste pararte de la cama, tomar un desayuno diferente, estar en presencia de tu emoción, bailaste, escribiste y cuando menos lo pensaste la energía cambió. Es así como integras el bajón emocional a tu vida y evitas que tome un peso relevante cuando este aparece en tu día.