La causa de la depresión es una combinación de factores biológicos, psicológicos y ambientales. Las personas con depresión sufren desequilibrios químicos en el cerebro, que pueden ser heredados o desarrollados durante el crecimiento. Existe una tendencia familiar para la depresión, lo que sugiere que algunos adolescentes pueden tener una predisposición genética a desarrollar la enfermedad. Los adolescentes pueden experimentar estrés debido a la presión académica, conflictos familiares, problemas de identidad, baja autoestima y otros problemas emocionales y psicológicos. Los adolescentes pueden experimentar depresión debido a situaciones estresantes en su entorno, como la pérdida de un ser querido, el divorcio de los padres, el acoso escolar o la violencia doméstica. Un desengaño amoroso, el rechazo social, figuras paternas/maternas con carencias, fracaso académico, etc. son el detonante del estado depresivo. La causa es mucho más compleja e influye la predisposición genética, biológica y psicológica. Cada adolescente puede tener su propia combinación única de factores que contribuyen a su depresión.