El aislamiento social y la dificultad para hacer amistades son dos de los problemas que, paradójicamente, se dan en una sociedad en la que Internet tiene la capacidad de poner en contacto a todo tipo de personas.
Los problemas a la hora de forjar amistades no solo tiene consecuencias en el estado anímico de las personas y su autoestima: también se ha visto que la soledad está relacionada con una menor esperanza de vida.
La percepción de que faltan amigos que estén a nuestro lado suele estar asociada con la creencia de que no somos lo suficientemente buenos para que alguien quiera pasar tiempo con nosotros, lo cual a su vez hace que adoptemos conductas que dificultan la creación de lazos de amistad.
Por ello es necesario analizar estas creencias de manera calmada y un tanto distante, juzgando sus fundamentos y viendo de qué manera se ajustan a la realidad.
Normalmente el aislamiento social está producido por la anticipación del fracaso de las tomas de contacto con el resto de personas, con el miedo que esto genera y con la falta de autoestima que nos hace estar a la defensiva y renunciar a las posibilidades de hacer amigos, lo cual a su vez confirma nuestras creencias pesimistas.
Este paso puede iniciarse a solas o con ayuda de amigos y familiares, pero asistir a psicoterapia también es una buena opción para realizar esta reestructuración cognitiva.
Tener esto claro desde el principio es básico para no desanimarse en las primeras etapas, algo que puede hacer que esta experiencia quede memorizada como una "prueba" de que los amigos no están hechos para nosotros.