Cuando nos encontramos ante un divorcio con hijos, como abogada experta en Familia y especialmente sensibilizada con los menores, sé que la prioridad es realizar el proceso tratando de evitar conflictos para garantizar su bienestar emocional.
Se trata de una situación difícil para la familia, por ello, siempre recomiendo llegar a un acuerdo entre ambas partes, así como realizar un convenio regulador estudiado y preciso.
Aunque cada caso es único y no siempre se puede garantizar que ambas partes se pongan de acuerdo, es importante recordar que como padres la prioridad es garantizar un espacio seguro para nuestros hijos tratando de facilitarles lo máximo posible este proceso.
Es importante no involucrar al menor en las disputas ya que si algo se tiene en común como padres es querer lo mejor para nuestros hijos.
En gran parte de las ocasiones, el divorcio se convierte en una guerra en la que alguna de las partes trata de poner al hijo en contra de la otra, lo que puede conllevar secuelas emocionales.
Es importante evitar reflejar las frustraciones mediante comparaciones, manipulación o a través de comentarios negativos hacia el otro progenitor.
Comentarios como “me pongo muy triste cuando te vas” o “cuando estás con mamá/papá estoy muy solo/a” pueden perjudicar emocionalmente al menor, dificultando su capacidad a la hora de gestionar las emociones.
Debemos recordar que nuestros hijos están en un período de aprendizaje donde se debe promover un ambiente en el que prime el respeto y la comunicación.
Además, es importante que comprenda que la relación no se acaba, sino que se transforma.
Si se ha podido llegar a un acuerdo entre ambas partes y se está llevando a cabo un divorcio amistoso, como abogada de divorcio en Barcelona, en primer lugar recomiendo escuchar la opinión del menor ya que le hará sentirse valorado y escuchado.