Se caracterizan por no respetar los límites establecidos por los padres, intentar quitar la autoridad frente a los niños, manipular y criticar la crianza de los nietos.
Este tipo de abuelo tiene como particularidad el criticar constantemente la relación de los padres, pretender ser el centro de atención de sus nietos, controlarlos, jugar al papel de víctima, dar opiniones que pueden resultar negativas para la salud mental de los niños e incluso intentar complacerlos en todo.
“Muchos abuelos usan la frase: ‘Así te crié yo y funcionó’ y esto no es del todo cierto.
Tenemos adultos con traumas y cuando se ausculta; viene de la niñez”.
La también trabajadora social clínica, Maritza Ocasio Vázquez, añadió que estas personas, asimismo, buscan ir por encima de instrucciones o límites establecidos por los padres y por esto surgen conflictos y disputas familiares.
“Por ejemplo, instrucciones como: ‘No le des refresco o trata de no darle dulce’ y como quiera los abuelos lo hacen.
En el proceso de la crianza no todo es lineal, pero en este caso, hay consciencia de cuáles son las instrucciones, pero no respetan los límites establecidos”.