El counseling te ayuda a sanar estas heridas y a establecer nuevos roles como adulto.
El counselor te ayuda a desmantelar estos patrones y a crear nuevos caminos neuronales para el amor, la confianza y la seguridad.
Reconocer la disfunción: El primer paso es reconocer que tu familia es o fue disfuncional.
Identificar tus roles: ¿Cuál era tu rol en la familia (el salvador, el chivo expiatorio, el payaso)?
Establecer límites saludables: El counselor te ayuda a establecer límites saludables con tu familia.
Crear una "familia elegida": El counselor te ayuda a crear una "familia elegida", un grupo de amigos y de seres queridos que te apoyen y que te honren.
Reescribir la narrativa: El counselor te ayuda a reescribir la narrativa de tu vida.
Un cliente, con un historial de vivir en una familia disfuncional, se sentía culpable por no querer pasar tiempo con sus padres.
El counselor, en lugar de decirle que "estuviera más cerca de ellos", le preguntó: "¿Qué miedo te está protegiendo?".
El cliente se dio cuenta de que su miedo a estar cerca de su familia se debía al miedo a ser criticado y a no ser suficiente.
El counseling le ayudó a sanar esa herida de la infancia y a establecer límites saludables con su familia.
El cliente pudo crear una nueva relación con sus padres, una que se basaba en el respeto mutuo, no en la obligación.