Una persona que no tiene identidad se caracteriza por la presencia intrusiva de pensamientos acerca de la propia existencia. El resto de la sintomatología dependerá de esta sensación de pérdida y malestar emocional. Se puede experimentar una sensación de pérdida de rumbo vital y desorientación, sentimiento de vacío existencial, astenia, tristeza o depresión, dudas y dificultad para tomar decisiones, incluso las más sencillas. También puede desarrollar inseguridades y falta de confianza personal, ser víctima de comparaciones constantes, desmotivación general e inestabilidad emocional. Esta situación puede llevar a un malestar psicológico demasiado agudo o prolongado, que puede derivar en problemas más preocupantes, tales como el desarrollo de una fobia social, otros trastornos derivados de la ansiedad, trastornos alimenticios o incluso una depresión. En este sentido, es importante brindar un entorno de comprensión y apoyo incondicional, además deentarles a descubrir cuáles son sus verdaderos intereses y a definir metas acordes a sus creencias e inquietudes.