Si tu presión arterial es igual o mayor a 140/90 mm Hg en dos o más mediciones bajo condiciones adecuadas, se considera que tienes hipertensión.
En este caso, es crucial buscar atención médica para evaluar y determinar el tratamiento necesario.
Cuando la hipertensión arterial ha avanzado lo suficiente, puede afectar varios órganos importantes del cuerpo, incluyendo el corazón, el cerebro, los riñones y la retina de los ojos, lo que puede resultar en: Infartos.
Derrames cerebrales.
Insuficiencia renal.
Ceguera.
Diabetes.
Discapacidad o incluso la muerte.
Un estilo de vida saludable desempeña un papel crucial en el control de la presión arterial alta.
Sigue estas recomendaciones para evitar, retrasar o reducir el riesgo de padecer hipertensión: Realiza actividad física al menos 30 minutos al día y mantén un peso saludable.
Reduce el consumo de sal, evitando agregarla a las comidas.
Evita los productos procesados como embutidos, enlatados, precocidos, snacks y gaseosas.
No fumes y limita el consumo de alcohol.
Consume al menos 5 porciones de verduras y frutas al día.
Disminuye la ingesta de harina y productos de pastelería.