1- Juegos de mesa.
Es una actividad que no requiere ningún esfuerzo físico ni grandes habilidades mentales.
Tendremos desde los juegos más tradicionales como el parchís, el dominó o el mus hasta los nuevos juegos que han ido surgiendo como “Uno” o nuevas versiones del Monopoly.
Son juegos en los que puedes estar inmerso toda una tarde y en los que pueden participar hasta varias personas.
2- Actividades culturales.
Dentro de las residencias de ancianos en Madrid como la nuestra podremos disfrutar de actividades de entretenimiento organizadas por estas, como actuaciones o monólogos.
También podremos disfrutar de películas o ver series actuales como Juego de Tronos que le apasionan a los jóvenes.
Al tener algo en común, será mucho más fácil entablar una conversación.
3- Actividades de cocina.
Siempre se ha dicho que no hay receta igual que la de nuestros abuelos: podrán ser nuestros profesores dentro de los fogones.
Además de sentirse realizados enseñando algo que saben, tendrán que tirar de memoria para recetas, lo que sería un buenísimo ejercicio mental para ellos.
4- Actividades al aire libre.
La práctica de deporte está indicada para la tercera edad.
Igual, el paso del tiempo no les permite alcanzar el récord en velocidad pero hay deportes que pueden seguir practicando.
En la actualidad y entre el colectivo más joven, se ha vuelto a poner de moda la práctica del yoga o fitness.
5- Aprender cosas nuevas.
¿Por qué no apuntarse a alguna clase juntos?
En la actualidad la oferta de clases a las que podemos asistir es infinita.
6- Nuevas tecnologías.
Sin duda los jóvenes son los maestros de las nuevas tecnologías.
¿Por qué no aprovechar estos conocimientos y usarlos con sus abuelos?
7- Manualidades.
Desde tener una planta y aprender jardinería hasta incluso crear juntos un álbum de fotografías.
Podremos aprovechar y conocer a nuestros abuelos y nuestro árbol generacional, además de aprender como se hace un álbum.