Una relación familiar tóxica o poco saludable se produce cuando no existe la confianza, el apoyo, el respeto y/o la libertad para hacer lo que se quiera. Es importante tener en cuenta que las relaciones familiares tóxicas se pueden producir entre cualquier miembro de la familia tanto directa como política; madres, padres, abuelos, hermanos, suegros, tíos, etc. Los familiares que son origen de dolor y sufrimiento podrían ser familiares con los que tengamos una relación poco saludable. Cuando existe una relación familiar tóxica lo que ocurre es que una de las partes podría ser un “vampiro emocional”. Hay diferentes tipos de “vampiros emocionales”: Su objetivo es quitarle valor y minimizar a sus víctimas. La finalidad es la de provocar inseguridad y sentimientos de inferioridad en otros. Consecuencias de un ambiente familiar tóxico Sentimientos de soledad: La familia es uno de los pilares más importantes para sentirse seguro y estable mentalmente. Por ello, cuando se está en familias tóxicas puede suceder que las personas afectadas se sientan solas. Poca autoestima: Cuando vives en un entorno con una familia tóxica es muy probable que acabes teniendo problemas de baja autoestima. Problemas psicológicos: Rodearte de un entorno negativo, así como recibir los malos tratos por parte de familiares tóxicos puede derivar en el desarrollo de una enfermedad mental.