La familia es el núcleo social por excelencia en la sociedad actual, un eje estructural en el desarrollo psicológico y social del ser humano, aunque exista un parentesco, es normal que en algunos casos estas personas nos generen un poco o mucha ansiedad.
La familia es la comunidad en la que cada ser humano interactúa de manera primaria y en relación con la cual se forman nuestras primeras construcciones simbólicas, ideas, afectos, representación mental del mundo, de sus relaciones, y demás.
Esta figura se ha ido desmitificando, puesto que se ha demostrado que por parte de la familia se generan grandes traumas, conflictos sociales, inseguridades, problemas de afectividad y demás problemas personales que debemos manejar como individuos.
Existe un grado de ansiedad adaptativo, que podría definirse como “normal” y común llamado estrés.
Estas son algunas acciones que puedes tomar en caso de que tu familia te genera mucha ansiedad y no sepas cómo manejarla:
Puedes sentirte incómodo con las personas con quienes tienes un vínculo sanguíneo y no tiene que ser algo malo, ya que primero debe ir tu salud mental.
Usualmente la ansiedad en contextos familiares tiene que ver con sentirnos atacados por críticas por parte de la familia; pero, tener claro quienes somos, que pensamos y que nos gusta, nos permite ser más fuertes ante estas situaciones.
Límites: si definitivamente identificas que tu familia es un ambiente muy adverso, que te expone a mucho estrés, está bien reducir el contacto, extraerse del contexto en la medida de lo posible con el objetivo de cuidar de ti mismo(a).