El otro tipo de persona es aquella que se toma cada crítica, sea o no constructiva como un ataque personal, es decir, no siente que estén criticando sus acciones sino que lo están criticando como persona y eso le afecta tanto a su autoconcepto como a su autoestima.
El resultado de ello son personas que tienen miedo a la crítica, al qué dirán, son inseguros, indecisos, con complejos de inferioridad, con falta de iniciativa y de naturalidad, etc.
El miedo al rechazo se traduce en miedo a no ser aceptados o apreciados tal y como somos, por lo que las personas con este problema moldean su conducta y su imagen para encajar y agradar a los demás, cumpliendo así con las expectativas que creen que los demás tienen sobre ellos.
Sin embargo, la imagen que dan constantemente como suya puede llegar a ser tan diferente de la real, que se crea un conflicto emocional donde la persona se siente que nadie lo acepta y lo aprecia por como es, apareciendo síntomas depresivos y de ansiedad.