Las habilidades sociales son un conjunto de conductas que ponemos de manifiesto en las relaciones con los demás. Estas habilidades nos dotan de una mayor capacidad para lograr los objetivos que pretendemos, manteniendo nuestra autoestima y sin dañar a las personas que nos rodean. Estas conductas se basan fundamentalmente en el dominio de las habilidades de comunicación y en el autocontrol emocional, gracias al dominio de estas habilidades podemos expresar sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos, podemos pedir favores o negarnos a hacerlos.
Las habilidades sociales pueden mejorarse a través de un aprendizaje adecuado en la siguientes áreas: La asertividad, aumentando la capacidad para expresar sentimientos, opiniones y deseos con seguridad pero sin dañar al otro. La empatía, aumentando la capacidad de ponerse en el lugar del otro, para comprender su postura aunque no la compartamos. La comunicación verbal y no verbal, para poder transmitir de forma eficaz información y emociones. La resolución del conflicto, desarrollando la capacidad de negociación y de generación de acuerdos satisfactorios para todas las partes en conflicto. Manejo de la ira: tanto personal como el afrontamiento irracional de otras personas.