Existen diferentes condiciones, que al fusionarse, pueden producir trastornos como el TDAH. Estos van desde alteraciones neuroquímicas, dificultades de coordinación y rendimiento académico así como dificultades sociales. De esto podemos deducir que al ser un trastorno neurológico y específicamente de regulación del estado emocional y mental, efectivamente lo es.
El cerebro es un órgano maravilloso, las personas con TDAH muestran diferencias marcadas que pueden estar presentes desde el nacimiento.
Como se mencionó anteriormente, en un 25% de probabilidad, es decir 1 de cada 4 niños de padres con dicho trastorno, tendrán la misma sintomatología.
Los niños que nacen prematuramente están más predispuestos al TDAH debido a un incompleto o pobre desarrollo cerebral.
Lesiones en la cabeza, sólo cuando se afectan ciertas áreas del cerebro posibilitan el desarrollo del TDAH u otros trastornos.
La exposición prenatal a drogas o alcohol puede afectar el desarrollo del feto de muchas maneras, incluyendo la tendencia a presentar TDAH.
No hay evidencia aún que demuestre que el consumo de azúcar, vacunas o ciertos alimentos provocan el TDAH.