Poner límites en la infancia es una de las claves para impulsar importantes cualidades como la confianza, la empatía y el respeto. Los límites son una especie de reglas que nos ponemos tanto a nosotros mismos como a los demás. Pueden ayudarnos a proteger nuestra salud física y mental. Además, enseñar a tu hijo o hija sobre los límites en la infancia puede ayudarle a estar más cómodo en su día a día, pero también puede ayudarte a ti, como madre o padre, a conseguir más espacio personal y aliviar el llamado ‘parental burnout’. Poner límites a los niños o ayudarles a poner los suyos propios es importante por muchas y diversas razones. Por ejemplo, pueden ayudarnos a proteger nuestra salud mental y física, a mantener relaciones saludables con los demás, o a comunicar nuestras necesidades o lo que esperamos de manera adecuada. Cuando los niños y niñas aprenden a poner y respetar los límites, desarrollan el sentido de autoestima y de lo que valen. Es más, saber cuáles son sus límites puede ayudar a los niños a establecer relaciones más saludables en el futuro, y a evitar que otras personas se aprovechen de ellos. Enseñarles sobre límites comienza a través de la comunicación abierta y honesta.