El divorcio afecta a los hijos.
Los niños pueden obtener un peor autoconcepto y autoestima.
Tener dificultades sociales y /o dificultades emocionales, como depresión, miedo, ansiedad.
Mostrar problemas de conducta.
Tener conductas regresivas como orinarse en la cama, succionar el pulgar, entre otras.
Tener miedos, a no ser querido, a no ver más al padre que se va de la casa, miedo a rechazo, etc.
Enfado, que demuestren rompiendo objetos o juguetes ya que sienten que sus padres les han traicionado.
Sentirse culpables del divorcio.
Preocupación.
Tener pesadillas.
Negar la tristeza y decir que “todo va bien”.
Tener conductas manipuladoras y aprovechan las situaciones conflictivas de los padres para satisfacer sus deseos y caprichos.
Los niños pasan la mayor parte de su tiempo en la escuela y será en el aula, en el patio, con sus compañeros y con sus profesores donde se verá reflejado el malestar que puedan tener por la situación que están viviendo en casa.
El profesor será una pieza clave para el desarrollo del niño en esta situación, su apoyo será definitivo para los niños que viven el divorcio de sus padres.
Es necesario que el profesor esté informado de la situación, no solo de que la decisión de la separación se ha hecho efectiva sino también de cómo se llevará a cabo todo el proceso, donde vivirá el niño, el régimen de visitas, el trato entre los padres, etc…
El profesor deberá estar atento a los cambios que se produzcan a nivel académico y tomar las medidas oportunas para llegar a tiempo a las soluciones, si es necesario se contará con el departamento psicológico de la escuela o en caso de no tenerlo con uno externo, sin dramatizar la situación.
Por último, el profesor deberá motivar al niño ya sea con actividades extraescolares o dándole la oportunidad de sobresalir en alguna actividad curricular frente a sus compañeros donde se vean reforzadas sus habilidades e intereses.
Como hemos visto el divorcio de unos padres afecta a los hijos y el maestro es un adulto importante que está muy presente en este momento de la vida de su alumno, por ello es básico que el niño sienta el apoyo de este y le ayude en la aceptación y adaptación al proceso.