Para ayudar a adolescentes rebeldes, es clave escucharlos para conocer lo que piensan y los problemas que atraviesan. Aceptar los cambios y que tu hijo ya no es un niño, se esta desarrollando y eso es sano, acompañar con respeto esta etapa de crisis hará que todos la atraviesen de una manera más positiva. Establecer límites con respeto será la mejor manera de concretar un acuerdo favorable. Apostar por una buena comunicación, para tener una buena comunicación, lo primero que hay que hacer es escuchar, conocer que piensa, que problemas lo aquejan. Sentirse valorado le dará confianza. Las conductas rebeldes se deben intentar prevenir mediante una buena comunicación. Ser empático, todos pasamos por esta etapa y no siempre nuestro comportamiento fue el más sensato. Hay que recordar que es una etapa más y que no durará para siempre. Evitar comparaciones, en la adolescencia todos quieren ser originales y únicos, las comparaciones afectarán su autoestima. Es importante reconocer sus logros y motivar sus buenas actitudes. Predicar con el ejemplo, las reglas y limites deben regir para todos, el adolescente va a respetar los acuerdos, siempre y cuando vea un comportamiento congruente en los adultos. Aceptar que no es perfecto, dejar que se equivoque, inevitablemente aprenderá de eso, darle su espacio para afianzar la confianza en sí mismo. Compartir tus inquietudes, hablarle con la verdad, explicándole cómo impacta su conducta en quienes lo rodean, dejarle en claro que hay límites en los cuales no hay negociación, pero mostrar disponibilidad cuando él lo necesite.