Agenda y/o panel visual para anticipar rutinas diarias.
Delimitar los espacios de casa por rutinas.
El orden y la estructura son muy importantes para estimular a niños con autismo en casa.
Un espacio concreto para cada rutina.
Señalarlo a nivel visual también puede ser de ayuda.
Preparar el ambiente.
Estructurar el lugar donde se hace la rutina, considerando: aspectos motores y de coordinación, sensoriales y comunicativos.
Adaptar el espacio para que el niño/a pueda realizar la tarea de la manera más autónoma posible, haciendo uso de los apoyos necesarios y eliminando las barreras.
Permitirle al niño/a la oportunidad de comunicarse.
Para fomentar la comunicación es clave crear situaciones donde sea necesario pedir.
Importante establecerlo en las diferentes rutinas diarias.
Participación activa del niño/a.
Saber cuál es el propósito de la tarea es fundamental para que le motive realizarla.
Rincón de la calma.
Rincón de la casa, donde no haya muchos estímulos y pueda ir a relajarse en momentos de rabieta.
Apagar la luz, si es necesario; Realizar una técnica de relajación, e intentar siempre misma rutina.
Realizar actividades que le calman: presión profunda, balanceo, música,…
Muy importante que la persona que le acompañe mantenga la calma.
Utilizar canciones u objetos para las transiciones o cambios en la rutina.
Usar siempre la misma canción para cada rutina; puede estar relacionada con la actividad o sencillamente que le guste.
Hay que tener en cuenta siempre que cada canción esté asociada a la misma rutina.
También se pueden usar sus objetos preferidos, si los tiene.
Lenguaje claro y conciso.
Usar frases cortas que trasmitan un mensaje concreto.
El tiempo de respuesta puede ser más lento.
No repetir una y otra vez el mismo mensaje porque puede dificultar el correcto procesamiento de la información.
Es importante respetar los tiempos de cada niño/a.
Ser firmes y poner límites.
Poner límites puede resultar difícil pero a largo plazo influye positivamente en el desarrollo emocional del niño/a.
Educar es una labor muy compleja y cada familia pone las normas, pero es importante que no haya diferencia en base al autismo, si habrá que tener en cuenta la manera de comunicárselo para que sea comprensible.
Analizar el comportamiento de nuestro hijo/a.
Se dan conductas que no entendemos bien a que se deben: balancearse, aletear, desnudarse… Es fundamental analizarlas para poder redirigirlas o extinguirlas.
Siempre hay una causa y cumplen una función.
Reñirles o distraerlos no hará que la conduzca desaparezca.
Es importante realizar un análisis funcional mediante un registro y con la ayuda de un profesional.
Se registrará: qué estaba realizando cuando empezó la conducta, quién estaba presente, cómo se siente cuando la realiza, hora y espacio en la que tiene lugar…
Hacerlo durante varias semanas para poder sacar conclusiones sobre el origen de la conducta.
Además, esto nos permite conocer mejor a nuestro hijo.
Ser ejemplo y modelo para ellos.
Nuestro rol como adultos acompañando a los niños/as puede ser una barrera o un facilitador del aprendizaje.
Por lo que, la manera en la que acompañamos el aprendizaje y la constancia marcará la diferencia entre convertir la rutina en hábito o que se quede en un aprendizaje puntual o entrenamiento.
Por lo que es fundamental:
Ser perseverantes.
Ser facilitadores: proporcionar todos los apoyos e ir retirando cuando toque.
Mantenernos firmes, serenos.
Relacionarnos con amabilidad y cariño.
Por último, las pautas para estimular a niños con autismo en casa, deben ser para todos los miembros de la familia que entren en contacto con el niño/a.
Hay que llegar a un pacto común sobre las normas y hábitos de la vida diaria.
Es muy importante ir todos a una.