El TEA (Trastorno del Espectro del Autismo) es un trastorno neurobiológico complejo de origen genético y ambiental que dura toda la vida y altera la capacidad de una persona para comunicarse y relacionarse con otros y con el entorno, además de aparecer dificultades de procesamiento sensorial e intereses restringidos. El autismo se manifiesta de forma diversa: algunas personas necesitan apoyos intensos y continuos en su vida diaria, mientras que otras requieren adaptaciones más puntuales o específicas. En todos los casos, lo importante es comprender y atender sus necesidades individuales respetando su forma única de ser. El TEA puede ser diagnosticado a cualquier edad y sus manifestaciones son muy diferentes, no hay 2 personas con TEA iguales. El diagnóstico del autismo es un diagnóstico médico, que debe realizarse por alguno de estos profesionales: Pediatra del desarrollo, Neurólogo pediatra, Psicólogo infantil, Psiquiatra infanto-juvenil. El momento de aparición y la intensidad de los primeros signos del autismo varían ampliamente. Algunos bebés muestran señales sutiles desde los primeros meses de vida; otros, en cambio, no evidencian conductas características hasta los dos o tres años. Cada niño o niña son únicos, y no todos muestran todos los signos. Es frecuente presentar solo algunos indicios.