La ira es una respuesta normal a un evento traumático.
La ira le da la energía para actuar con rapidez y ayudarse a sí mismo o ayudar a otros.
Su cuerpo pasa a un modo de "supervivencia".
Después del evento, cuando usted ya no necesita actuar, su ira desaparece.
Sin embargo, si tiene PTSD, es posible que su ira se descontrole.
Esto quiere decir que se enfurece y tal vez sienta ganas de hacer daño a otras personas o hacerse daño a sí mismo.
Cuando tiene PTSD, puede quedarse atascado en un modo "listo para actuar".
Su ira siempre está presente, apenas oculta.
Cuando algo le causa molestias, es posible que no piense acerca de la situación antes de actuar.
Usted pasa al modo de supervivencia y su ira se exacerba.
Si se encuentra atascado en este modo, es posible que usted:
Siempre esté alerta.
Es posible que usted se enoje con rapidez y busque situaciones en las que tiene que estar alerta o en las que puede salir lastimado.
Sienta que la ira es la mejor manera de resolver problemas.
Usted no busca otras maneras, como hablar las cosas.
Se sienta amenazado y atemorizado por cosas que pueden no ser peligrosas.