Algunos ejercicios de la terapia del habla se relacionan con los movimientos y acciones respiratorias, que inciden en el ritmo y algunos movimientos buco-faciales en la lengua, labios, mejillas y el paladar.
#1 – Ejercicios respiratorios: Se realiza con movimientos simples y repetitivos, incorporando sonidos.
#2 – Soplar bolitas de papel: Deben colocarse bolitas de papel o polietileno, también se pueden emplear velas, tumbar torres de papel con soplidos y utilizar pajillas para aspirar agua o limonada.
#3 – Pronunciar las vocales: Para realizar la pronunciación el niño debe inhalar lentamente por la nariz, retener el aire y luego exhalar lentamente mencionando las 5 vocales.
#4 – Ejercicio de ritmo: Para realizarlo, se pueden dar pequeños golpes a una mesa o tambor, y luego pedirle al niño que imite los sonidos con la voz, de esta manera podrá adaptarse al ritmo.
#5 – Jugar con las sílabas: Deberá articular sílabas usando alguna consonante, de manera repetida, por ejemplo: Con la letra P, articulará la sílaba pa, y luego debe cambiar las vocales.
#6 – Articular frases: En este caso pueden utilizarse frases completas, poesías, trabalenguas o cuentos cortos, de esta manera se repetirán las silabas y frases, una y otra vez hasta articular de manera correcta las mismas.
#7 – Ejercicios con la lengua: Abarcan diversidad de movimientos con la lengua, ideales para los trastornos del lenguaje en los que se ve afectada la articulación de algunos fonemas.
#8 – Ejercicios de silencio: Primero, deben ubicarse en una habitación completamente silenciosa, y luego realizar algún sonido, de manera que la persona pueda detectarlos y prestar atención, para luego preguntarle qué sonido escuchó.
#9 – Ejercicios con los labios: Se pueden realizar sosteniendo un palillo con los labios, sin introducirlo completamente a la boca.
#10 – Ejercicios faciales: Inflar las mejillas y desinflarlas, luego de retener el aire algunos segundos.