El apoyo de familiares y amigos es la mejor herramienta para cuidar la salud mental de la madre durante el posparto, ya que el estrés percibido en este período va a ser menor, y su estado de ánimo y autoeficacia ante la crianza van a ser los deseables. La madre va a estar totalmente dedicada al cuidado de su hijo/a, ya que es ella quien mejor lo puede hacer, por lo tanto, son los familiares y amigos quienes deben volcarse en ella. Identificar cuáles son las necesidades de la madre y planificar acciones para satisfacerlas, resultará fundamental para reducir su estrés percibido y la carga de trabajo; de este modo, va a estar mucho más descansada y, el cuidado que pueda proyectar sobre el bebé, va a ser de mayor calidad. Del mismo modo en que el parto es planificado, el posparto también debe ser planificado. La cuarentena es un período de tiempo que, por lo general, pasa muy rápido dados todos los cambios que suceden en muy poco tiempo, como asimilar el rol de madre. Merece especial atención el momento en el que finaliza la baja de paternidad y la mujer se queda sola en casa con el bebé. El sentimiento de soledad que puede envolver a la nueva madre resulta difícil de manejar, por lo que resulta imprescindible disponer de figuras de apoyo que contribuyan a disminuir la carga de trabajo. El papel de estos soportes favorecerá el aumento de la competencia como madre. El círculo más cercano a la madre, debe estar al tanto de su salud mental y, si el caso lo requiere, facilitar su acceso a un profesional de la salud mental.