Los expertos aconsejan a la embarazada esperar ocho semanas después del parto para iniciar un tratamiento estético. Y tres meses con un alumbramiento mediante cesárea. El drenaje linfático va muy bien porque disminuye la hinchazón de las piernas. Presoterapia, cavitación, mesoterapia, radiofrecuencia… la elección de la técnica depende de las necesidades de cada mujer en función del peso aumentado durante el embarazo y sus propias características. Aunque normalmente suelen combinarse. La cirugía es la última opción. En el caso de recurrir a ella, espere un año desde el parto. Es el tiempo necesario para evaluar si los cambios en el cuerpo de la mujer son definitivos. Normalmente las clínicas o centros de estética efectúan circuitos postparto, es decir, combinan varios tratamientos: electroterapia, cavitación, presoterapia, radiofrecuencia, LPG… Y suelen vincularse al seguimiento de un plan nutricional. La cirugía siempre es la última opción, y sólo si existe una distensión o una grasa muy localizada. Los tratamientos estéticos actúan sobre varios planos. Por ejemplo, para restablecer el tono muscular se aplica electroterapia. La celulitis o la grasa localizada se elimina mediante la técnica de la cavitación o ultracavitación. La presoterapia genera una serie de presiones en diferentes puntos mediante una especie de funda-pantalón que cubre desde el tobillo hasta el vientre. Facilita el retorno venoso y el drenaje linfático. Mejora la hinchazón de las piernas y la retención de líquidos. La estimulación del sistema linfático favorece la eliminación de la grasa licuada durante la cavitación. Solemos aplicar la electroterapia, la cavitación y la presoterapia en una sola sesión, que dura una hora y media. Una vez bajado el volumen, la grasa y el músculo, continúa el tratamiento con 4 o 6 sesiones de radiofrecuencia para, sobre todo, reafirmar la piel flácida del abdomen. El número de sesiones es de 4 a 6, una a la semana. Para las cartucheras y los muslos, la máquina más eficaz es la LPG. Ésta favorece la circulación de la sangre y la eliminación de líquido a la vez que aumenta el metabolismo de la quema de grasa. Se recomiendan entre 5 y 6 sesiones, una a la semana, de una hora de duración. El tratamiento postparto completo dura entre 4 y 6 meses. Al mismo tiempo que se inicia, el médico debe seguir el plan nutricional impuesto por el médico. Si la mujer rebasa su peso ideal, el médico impone un régimen específico en función de sus características y si está lactando. Si a la mujer no le sobran kilos, simplemente dan unas pautas de alimentación como complemento a las máquinas.